jueves, 23 de agosto de 2007

entre la niebla

Existe en algún lado, tiene que existir. Confío plenamente en la sentencia bíblica que dice que Dios pensó que no es bueno que el hombre esté solo. Quiero encontrar a ese hombre para el que fui venida como compañía. Muchas veces me ha parecido vislumbrarlo entre los demás, pero tal vez por un defecto de visión mío, o porque la atmósfera provoca distorsiones me equivocaba. Desde hace un tiempo -demasiado largo se me hace- te miro a la distancia, pretendiendo encontrarnos. Y sin embargo tus ojos son esquivos, saltan sobre mi cuando deberían posarse. ¡Mirame! tengo ganas de gritar. ¡Estoy acá, preparada para todo!
¿Cuánto más tengo que esperarte?

No hay comentarios: