Dulce promesa tu presencia.
Mientras bailo
tramas se tejen dentro de trampas con la intención
de burlar al destino.
Tus amigos dirán
es buen chico
es buena chica dirán
mis amigos.
Y nosotros sin saber...
sábado, 17 de noviembre de 2007
miércoles, 14 de noviembre de 2007
oscuro
En esta cárcel de cada noche que es mi cama, sufro mi condena a la soledad. A veces me lleno de pensamientos dorados, de un cuerpo evocado, de una mirada brillante antes de pasar al olvido. Insisto en encontrar las ideas que me permitan la fuga, sabiendo desde un principio que habito en mí, que hasta la piel hay un vacío inmenso de caricias, que las palabras son sólo metafísica. Quiero desterrar de mi lecho la ausencia, que mi boca llena de besos alimente la alegría, recuperar piernas, vientre, espalda, pies, vibrar hasta los dedos y alborotar mi pelo. Afuera la primavera se enfría mientras yo desespero en fervores. Cubro con mantas de plumas mis anhelos. Cierro los ojos. Sueño.
viernes, 9 de noviembre de 2007
visceral
Te intuyo, atrapado en el mismo deseo que somete mi alma a esta carne.
Porque un grito siempre es una llamada.
Porque un gemido siempre se dedica.
Todo lo que soy te lo diría.
Mis palabras te volverán destino, serán puerta, sólo principio.
Porque un grito siempre es una llamada.
Porque un gemido siempre se dedica.
Todo lo que soy te lo diría.
Mis palabras te volverán destino, serán puerta, sólo principio.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
Temor y temblor
Acabo de verlo y esa sola dicha me embarga. Vuelvo a casa con persistentes imágenes donde le quito la ropa, bebo su piel, jadeo su nombre. Errores pasados me impiden repetir frente a él mis sueños y encuentro en el secreto la forma de gritarle mi deseo. De mí brotan las ganas de amarlo, de llenarle los párpados de besos, de cerrar los ojos y respirar su cuerpo. Tal vez un día, sin saberlo o suponiéndome, quiera rodearme con sus brazos, fuertes, masculinos, y quitar de mi boca toda castidad. En él yo me confesaría sin reservas, le contaría de mis inocentes páginas, me unificaría en una sola revelación. Sufro con la misma intensidad la identidad y el misterio. Y temo. Por eso espero.
sábado, 3 de noviembre de 2007
rito de medianoche
Mi noche se abre en palabras. Sobre el teclado, mis dedos buscan encontrar tu forma. Grito en vez de gemir. Me desgarro en una cama de deseo imposible y me levanto para conjurar a tus ojos. Prometo, con fe, ir desgranándome frase a frase, entregarme entera, volcar tanta verdad de mi ser que poco a poco, día a día, me sepas con cada fibra de tu alma. Quizás te llenes de mí como las hadas difunden su luz. Entonces me mires y me digas las cosas secretas y esperadas. O ni siquiera digas nada. Me tomes una mano, te fijes en mis ojos, enriedes tus dedos en mi nuca y me obligues a besarte.
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