martes, 11 de junio de 2013

Codicia

En la penumbra un susurro me recuerda el suave deslizar de la piel contra la piel. Aquellos días  en los que me perdí en tu cuerpo mientras recobraba mi alma. Intensidad desbordada de miembros exaltados, de manos ligeras, de besos demorados. La felicidad cercana, la indiferencia ante la alegría. El exceso de abandono, el fluir sin tiempo ni conciencia. Las edades se pierden cuando el espacio se comprime.

Creo que nunca he escrito un poema de amor. Éste tal vez tampoco lo sea.

No hay comentarios: