miércoles, 14 de noviembre de 2007

oscuro

En esta cárcel de cada noche que es mi cama, sufro mi condena a la soledad. A veces me lleno de pensamientos dorados, de un cuerpo evocado, de una mirada brillante antes de pasar al olvido. Insisto en encontrar las ideas que me permitan la fuga, sabiendo desde un principio que habito en mí, que hasta la piel hay un vacío inmenso de caricias, que las palabras son sólo metafísica. Quiero desterrar de mi lecho la ausencia, que mi boca llena de besos alimente la alegría, recuperar piernas, vientre, espalda, pies, vibrar hasta los dedos y alborotar mi pelo. Afuera la primavera se enfría mientras yo desespero en fervores. Cubro con mantas de plumas mis anhelos. Cierro los ojos. Sueño.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunque no lo creas, anoche me acosté con el mismo pensamiento.
Solo quería compartir con vos algunas reflexiones a partir de esto
No siempre la cama es una carcel
No siempre la soledad es una condena. Hay un lugar donde siempre estamos solos, aun compartiendo ocasional o permanentemente nuestra vida con alguien. Y no esta mal que así sea. Por otro lado, estar con alguien no siempre implica la compañía (hablo con conocimiento de causa).
Soñar, evocar, desear, oscuridad... es todo parte de lo mismo, de la misma búsqueda y pueden ser en si mismos.
Perdón por la verborragia, pero ya te comenté en otra oportunidad que ciertas cosas actúan como disparador y en esas ocasiones no puedo detenerme.
No hay poesía en esto, más que la de compartir ya no una palabra, una lectura, sino un pensamiento, una sensación y un deseo.
Gustavo.

Anónimo dijo...

Recurro nuevamente al pasado para explicarte lo que me pasa.
Siento un vacío inmenso, producto de un silencio que duele más que las palabras. De alguna forma te hice mía y no soporto la idea de pasar todo el fin de semana sin algo tuyo. Como leí unos días atrás, debo irme, pero prometo retornar y espero para entonces ser nuevamente parte de tu vida, de tu sueño y de tu deseo.
El pasado se hace presente rememorando sentimientos que hace tiempo creí perdidos...

Nacer cada mañana…
Esperanza
Morir en la espera cada día
¿Qué es nacer?
Nacer es verte, sentirte,
Tocarte, vivirte
Y verte es morir
Sentirte es morir
Tocarte es morir
Desesperanza
Caos de sentimientos
Pasión incontrolable
Sin sentido, sin respuesta
Busco en vos un camino
Hacia la vida
Y quedo encerrado en mi
En mi diaria muerte
Muerte y vida
Querer y no poder darte
Mi amor, mi vida
¿Qué sería nacer?
Nacer sería verte
Como solo yo puedo
Sentirte a mi lado
Tocarte sin miedo
Vivir a tu lado
Para Siempre.

Tuyo
G.

Serendipity dijo...

El silencio fue parte de la parte tirana de la vida. A veces el cansancio es real y convierte a las sábanas en un lugar muy confortable para dormir; pese a las cosas que siempre digo...
En cuanto a tu primer post, comparto la idea de que la cama no siempre es una cárcel, pero me gusta la sabiduría de los gatos que duermen todos juntos en el nido... en cuanto a la soledad... a veces es deliciosa.

Muchas gracias por compartir tus ideas, pensamientos y sensaciones conmigo, que sean del pasado no los hace menos tuyos. Para mí es inmensamente placentero compartir este espacio con vos.
Voy a tratar de darte algo más de mí para mitigar tu dolor de silencio.