miércoles, 31 de octubre de 2007

arrebato

Regreso a casa llena de tus gestos, embriagada de tu presencia. Hoy brillabas y yo, como un espejo, como la luna, respladezco con una intensidad que nace impropia, de sonrisas robadas, en mi pecho. ¡Qué fácil es el amor cuando te miro!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Que prolificidad!
Me sorprendes dia a dia. No creo poder seguirte el tren, mas considerando que hace un tiempo largo que nada me conmueve lo suficiente como para escribir.
Quizas tenga que volver a enamorarme... o seguir leyendote.
TAA
G.

Serendipity dijo...

Seguí leyendo. Enamorate. Jugá a ser aquél al que la primavera lo conmueve.