lunes, 28 de enero de 2013

Desespero

Satisfacción y deseo son términos casi contradictorios, por eso en el medio se instala la furia. Enojo porque tu cuerpo no me pertenezca, descontento por la represión de mis besos, ira por mis formas de mujer ignoradas... Un rugido interior nació y comenzó a crecer el día en que noté tu mirada, imparable. Hoy aturde mis oídos y la vibrante voz del instinto que grita sin ser oída obnubila mi razón. -¡Urgente!- quiere decir -¡Tu tiempo es ahora!-. Y yo, tan calma, tan fluida, tan convencida de que toda magia llega cuando es oportuna, ya no me sereno en la espera.

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